Nuevo libro: “Soft Skills: el currículum invisible”

softskills curriculum invisible

¿Qué ocurre con todo aquello que un alumno aprende en la escuela y que no aparece en un examen? ¿Dónde quedan la capacidad de escuchar, la empatía, la creatividad, la gestión de los conflictos, la autonomía o la forma de trabajar con los demás?

Estas preguntas están en el origen de “Soft Skills: el currículum invisible“, una obra colectiva coordinada por Mireia Portero y Fernando Boillos que reúne las voces y experiencias de profesionales vinculados al mundo de la educación para reflexionar sobre una dimensión esencial del aprendizaje: las competencias humanas que acompañan a los alumnos mucho más allá del aula.

La publicación, editada por Ediciones Algorfa, parte de una realidad que quienes trabajan cada día en centros educativos conocen bien: enseñar no consiste únicamente en transmitir conocimientos. Cada interacción, cada conversación, cada conflicto, cada decisión y cada relación que se establece en el entorno educativo también genera aprendizaje.

Ese conjunto de aprendizajes que se construyen de manera cotidiana y que, en muchas ocasiones, no quedan recogidos en una programación ni en una calificación es el que da sentido al concepto de “currículum invisible”.

 

De las competencias que se nombran a las competencias que se viven

Hablar de soft skills en educación ya no significa referirse simplemente a un conjunto de habilidades complementarias. La realidad de los centros hace cada vez más evidente que saber comunicarse, colaborar, adaptarse, gestionar las emociones, resolver problemas o afrontar situaciones complejas forma parte del aprendizaje necesario para desenvolverse en el mundo actual.

Pero existe una cuestión fundamental: estas competencias no se desarrollan únicamente a través de explicaciones teóricas.

Se aprenden cuando se ponen en práctica. Cuando un alumno tiene que tomar decisiones, trabajar con otros, afrontar un desacuerdo, asumir una responsabilidad, expresar lo que siente o buscar una solución a un problema. Y también cuando encuentra docentes y entornos educativos que modelan esas mismas habilidades.

Desde esta perspectiva, el libro propone pasar de hablar de las soft skills como conceptos a observar cómo se trabajan realmente en contextos educativos concretos.

Por ello, sus más de 400 páginas reúnen reflexiones, experiencias y proyectos desarrollados por profesionales de diferentes ámbitos. La obra combina análisis y práctica y ofrece, además, recursos complementarios mediante códigos QR, con materiales y propuestas que permiten profundizar en las experiencias presentadas y facilitar su aplicación en otros contextos.

Actualidad, novedades, promociones y mucho más... ¡suscríbete a nuestra newsletter!

 

Una obra construida desde diferentes experiencias

Uno de los grandes valores de “Soft Skills: el currículum invisible” es su carácter coral. No se trata de una única mirada sobre las competencias personales y sociales, sino de un diálogo entre profesionales con recorridos y especialidades diferentes.

Participan María José Álvarez Barrio, Miguel Cuadros, Rafa Dávila, Rafael Domínguez, Elvira Fernández Pena, Tomás García Ruiz, Ana González Herrera, Dácil González Martel, Isaac Guerrero, Cristina Eugenia Nóvoa, Fernando Plaza, David Ruiz Cristóbal y Anabel Valera, junto a los coordinadores Mireia Portero y Fernando Boillos.

Esta diversidad permite acercarse a las soft skills desde perspectivas distintas y, al mismo tiempo, complementarias. Liderazgo, comunicación, convivencia, empatía, creatividad, inteligencia emocional, resiliencia, responsabilidad social, autonomía, trabajo en equipo, gestión de conflictos o colaboración en línea son algunos de los ámbitos que aparecen a lo largo de la publicación.

El resultado es una obra pensada no solo para reflexionar sobre estas competencias, sino también para encontrar conexiones con la práctica profesional y con las situaciones que docentes y equipos educativos afrontan diariamente.

 

El papel de los docentes también cuenta

Si queremos que los alumnos desarrollen determinadas habilidades, también debemos preguntarnos qué papel desempeñan los adultos que forman parte de su entorno educativo.

La manera de comunicarnos, de escuchar, de resolver un conflicto, de trabajar en equipo, de ejercer el liderazgo o de acompañar a una persona cuando atraviesa una dificultad también educa. El ejemplo cotidiano forma parte de ese currículum invisible.

Por eso, la obra plantea una mirada que va más allá del alumno y que interpela a todos los profesionales que forman parte de un centro educativo. Las competencias humanas no son responsabilidad exclusiva de una asignatura, de una etapa o de un profesional concreto. Se construyen a través de la cultura del centro, de las relaciones y de las experiencias que se generan en él.

En este sentido, “Soft Skills: el currículum invisible” conecta especialmente con la necesidad de seguir impulsando una formación docente que no se limite a los conocimientos técnicos, sino que también ayude a desarrollar herramientas para afrontar la dimensión humana de la profesión.

Porque detrás de cada aula hay personas. Y trabajar con personas exige saber escuchar, comunicar, acompañar, cooperar y adaptarse.

 

Una publicación con vocación solidaria

El proyecto incorpora, además, una dimensión que va más allá de la propia publicación. Todos los beneficios obtenidos por la venta del libro serán destinados íntegramente a la Fundación Juegaterapia, que desarrolla su labor acompañando a niños y niñas con cáncer y a sus familias.

De este modo, la obra suma a su propósito educativo una finalidad solidaria: compartir conocimiento y experiencias profesionales contribuyendo, al mismo tiempo, a una causa vinculada al bienestar de la infancia.

 

Hacer visible lo que siempre ha estado ahí

Quizá el principal mensaje de “Soft Skills: el currículum invisible” sea precisamente que estas habilidades nunca han sido ajenas a la educación. Siempre han estado presentes.

Lo que cambia es nuestra capacidad para identificarlas, darles valor y generar de forma intencionada situaciones que permitan desarrollarlas.

La escuela enseña cuando explica matemáticas, lengua o ciencias, pero también cuando ayuda a un alumno a resolver un conflicto, cuando un grupo aprende a cooperar, cuando alguien descubre que puede asumir una responsabilidad o cuando un docente consigue que una persona se sienta escuchada.

 

Ese aprendizaje también deja huella

Y hacerlo visible es el propósito de esta obra colectiva: reivindicar una educación en la que los conocimientos y las competencias humanas no compitan entre sí, sino que formen parte de una misma manera de entender el aprendizaje.

“Soft Skills: el currículum invisible” es una invitación a mirar la educación desde otro ángulo: prestar atención a todo aquello que ocurre entre los contenidos, entre las personas y en las pequeñas experiencias cotidianas que terminan construyendo la manera en que aprendemos, convivimos y nos relacionamos con el mundo.

Una mirada que recuerda, además, que educar no es solo enseñar lo que sabemos, sino también ayudar a desarrollar las herramientas necesarias para relacionarnos con los demás, afrontar los retos y desenvolvernos en la vida.

Deja una respuesta